¿Qué es la Hepatitis A?


La hepatitis A es una enfermedad inflamatoria del hígado, causada por un virus, el virus de la hepatitis A, que es quien da el nombre a la enfermedad


El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano, ya que es el encargado de:

  • - Producir proteínas y colesterol;
  • - Almacenar la glucosa en un depósito denominado glucógeno, para ser empleada como fuente de energía;
  • - Transformar y depurar residuos y sustancias tóxicas,
  • - Regular la coagulación de la sangre para detener las hemorragias e
  • - Intervenir en la inmunidad del organismo frente a las infecciones.
  • - También produce la bilis, necesaria para eliminar los desechos y descomponer las grasas de los alimentos para que puedan ser absorbidos adecuadamente en el intestino.


Cuando una infección afecta al hígado todas estas funciones se pueden ver alteradas.

¿Cómo se contagia la Hepatitis A?


El contagio se suele producir por el consumo de alimentos (mariscos crudos y no cocidos, frutas y verduras lavadas con agua contaminada…) y de agua contaminada por las heces y la orina de personas infectadas.


Cuando una persona sufre esta infección, puede eliminar virus de la Hepatitis A por sus heces y orina, durante unas tres semanas desde que se infecta por el virus.


Aunque en la mayor parte de los casos la fuente de contagio es desconocida, se sabe que puede transmitirse de persona a persona mediante contacto con las secreciones de la persona infectada.


En España pueden aparecer unos 10 a 30 casos por cada 100.000 habitantes. Se ha convertido en una enfermedad más de adolescentes y jóvenes, y en ocasiones se observan brotes epidémicos con cierta periodicidad.


En los países en vías de desarrollo es una enfermedad endémica, por lo que es importante plantearse la vacunación cuando se viaja a dichos países.


Aquellas personas que tienen más probabilidad de poder contagiarse son:

  • - Las que conviven con un paciente con Hepatitis A,
  • - Los niños que asisten a guarderías,
  • - Empleados y trabajadores de guarderías,
  • - Los viajeros que van a países donde la Hepatitis A es endémica,
  • - En el transcurso de prácticas sexuales con contacto anal-oral,
  • - Cuando se comparten objetos para la administración de drogas intravenosas
  • - Residentes o personas que viven en instituciones (residencias, hospitales, cuarteles,…)

¿Qué síntomas produce la Hepatitis A?


Los síntomas habituales de la Hepatitis A son:

  • - Fiebre,
  • - Malestar general,
  • - Náuseas, vómitos y pérdida de apetito,
  • - Dolor abdominal,
  • - Color amarillento de la piel y la conjuntiva (ictericia),
  • - Eliminación de orina de color oscuro y de heces de color claro


No suele provocar hepatitis crónica, pero en contadas ocasiones puede llegar a producir una hepatitis que conduzca a la muerte (hepatitis fulminante), sobre todo en algunas personas de edad adulta

¿Cómo se diagnostica la Hepatitis A?


El médico puede diagnosticar una Hepatitis A mediante la sintomatología y la investigación de los posibles contactos, pero sobre todo a través de un análisis de sangre, en el que se mide sobre todo la alteración de unas enzimas denominadas transaminasas y la existencia de anticuerpos frente al virus de la Hepatitis A.

¿Cómo se trata la Hepatitis A?


No existe tratamiento específico para los enfermos con Hepatitis A.


Habitualmente se suele recomendar:

  • - El reposo,
  • - Administrar medicamentos que alivien los síntomas,
  • - Realizar una dieta adecuada y
  • - Evitar la toma de algunos medicamentos y la ingestión de bebidas alcohólicas


Solo en los casos graves se hace necesaria la hospitalización.

¿Se puede prevenir la hepatitis A?


La Hepatitis A puede prevenirse mediante el empleo de medidas higiénicas como:

  • - Abastecimiento adecuado de agua potable
  • - Mejorar el saneamiento de las aguas residuales con una eliminación apropiada
  • - Evitar la toma de alimentos que hayan tenido contacto con aguas contaminadas con virus de la Hepatitis A
  • - Lavado regular de las manos con agua potable


La mejor medida preventiva es la vacunación. Actualmente se dispone de vacunas frente a la Hepatitis A con las que se consiguen niveles muy eficaces de protección.


Cuando se administran una vacunas sin aluminio, basada en la tecnología virosomal, única en España que se puede administrar a niños a partir de los dos años y a adultos, se consigue un nivel de protección inmediato, que se extiende hasta, al menos, 30 años tras la vacunación.


La vacuna debe de ser suministrada a los grupos de riesgo, y sobre todo a viajeros que planifiquen desplazarse a una zona donde la Hepatitis A es endémica. Para conocer que zonas son estas, es recomendable asistir al médico o a un Centro de Vacunación Internacional.

Hepatitis B


Es la hepatitis que afecta a más personas en el mundo (unos 400 millones).


En España la prevalencia es del 0,7%, con tendencia a disminuir gracias a la vacunación universal que se efectúa en nuestro país (en España están vacunados todos los menores de 27 años, por lo que el número de nuevos casos de hepatitis B en personas jóvenes es casi nulo).


Sin embargo, en los últimos años se observa un incremento de los casos en población inmigrante procedente de países con elevada prevalencia.

¿Cómo se adquiere la infección?


1. Con el contacto íntimo con personas infectadas o la exposición a los fluidos corporales, dado que el VHB se encuentra en todos los fluidos corporales, lo que incluye sangre, semen, saliva y orina. Esta es la principal forma de propagación del virus.


2. Con la realización de piercings con instrumentos contaminados.


3. Compartiendo jeringuillas contaminadas con el virus.


4. Mediante relaciones sexuales sin protección con personas con hepatitis B.


5. Puede transmitirse al compartir utensilios de higiene, como maquinillas de afeitar o depilar, cepillos de dientes o todos los que pueden provocar mínimas erosiones en la piel. La hepatitis B no se contagia, en cambio, a través de alimentos, agua o al compartir utensilios para comer.


6. Otra de las vías importantes de transmisión es la llamada vertical, en la que el recién nacido de una madre infectada se contamina en el momento del parto.

¿Cómo afecta mi enfermedad a las relaciones sexuales?


El VHB se transmite por vía sexual (de hecho, es la forma más frecuente en nuestro medio de adquirir la infección). Por ello, a menos que su pareja haya sido vacunada correctamente, las personas infectadas por el VHB deben adoptar precauciones en sus relaciones sexuales utilizando preservativo.


¿Puedo transmitir la infección a mis hijos?


La hepatitis B puede transmitirse también a los bebés nacidos de mujeres portadoras del virus. Estos bebés tienen entre un 80 y un 90% de probabilidades de desarrollar la hepatitis y de convertirse en portadores crónicos del VHB. Afortunadamente, en la actualidad dicho riesgo prácticamente no existe, ya que en toda embarazada se evalúa si es portadora de dicho virus, en cuyo caso se administra la inmunoglobulina específica y la vacuna contra el VHB al recién nacido, con lo que se evita que se infecte por el virus.


¿Hay que vacunarse?


Existe una vacuna para la hepatitis B que debe ser administrada a todos los recién nacidos y también a personas con alto riesgo de infección por el VHB. Es una vacuna incluida hace años en el calendario de vacunas obligatorias y cuya efectividad ha sido ampliamente confirmada.


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